1,000 millones de credenciales físicas serán emitidas pero irán en descenso en los próximos años

Para el año 2030 la credencial física de identidad habrá recorrido el camino del Tyrannosaurus Rex, y será reemplazada por una credencial virtual segura embebida en dispositivos móviles, según predicciones de Acuity cedula-de-identidadMarket Intelligence.

Para el 2022, la producción anual de credenciales de identidad “físicas” biométricas e inteligentes – incluyendo pasaportes electrónicos, tarjetas nacionales de identidad, y licencias de conducir – alcanzarán un máximo de 1,000 millones por año. Pero después de eso puede producirse un descenso que lleve a su eventual extinción.

 Ya están sentadas las condiciones para hacer posible esa transición. “Más de 220 modelos de teléfonos inteligentes habilitados con reconocimiento biométrico están actualmente en el mercado”, explica Maxine Most, directora y analista principal de Acuity Market Intelligence. “En el 2018 todos los teléfonos inteligentes incluirán biometría, y para el año 2020 los teléfonos comunes serán obsoletos. La implantación global de esta plataforma es el punto culminante para la plena adopción de la identidad digital global”.

Varios estados de EEUU han comenzado a evaluar las licencias móviles de conducir, y se desarrollan en todas partes iniciativas similares.

“Estamos en las etapas iniciales del desarrollo de estándares globales para la identidad digital. Las credenciales virtuales inteligentes habilitadas con biometría son un paso importante”, expica Most. “La biometría en los dispositivos inteligentes será multimodal, utilizada para autenticación activa y pasiva, y almacenada tanto localmente como en nubes seguras en dependencia de la aplicación y el nivel de riesgo”.

Estas credenciales virtuales no se utilizarán solamente con fines de identidad. “Las credenciales virtuales basadas en biometría también eliminarán la necesidad de utilizar mecanismos separados de pago”, señala Most. “Para el 2025 la autenticación biométrica será estándar en trillones de transacciones de información y pagos anuales, y hacia el año 2030 los mecanismos de pagos, tales como las tarjetas de débito y crédito, resultarán inconvenientes y tendrán cada vez menos aceptación. La autenticación biométrica anónima segura sustituirá múltiples formas de identificación y mecanismos de pago”.

Fuente: www.idnoticias.com