Hospitales sin falsas identidades

Sobran motivos para sentenciar que la biometría se impondrá como método de identificación personal por su comodidad y seguridad. La policía o los aeropuertos ya usan lectores faciales, dactilares y sucedáneos para identificar a los ciudadanos. Algunas empresas usan maquinara del estilo para gestionar los accesos a oficinas o salas de reuniones. Y la empresa valenciana Umanick, está empeñada en extender su uso en los hospitales de España, Latino américa y, si se puede, del resto del mundo.

De momento, uno de sus mayores hitos es que el Hospital de Día Virgen de la Arrixaca, uno de los más granbiomedides de España, use su software para identificar pacientes. O haber sido elegida por la organización del eMerge Americas -un simposio de conferencias en Miami alrededor de la innovación- para tener una localización privilegiada allí convirtiéndose en la única empresa extranjera sin sede en EEUU.

Lo que ha llevado a Umanick a todo eso es una propuesta de software compatible con distintos sensores en el mercado -ya sean de huella, iris, faciales…- que identifica tanto a los pacientes de un hospital como a los profesionales que allí trabajan. “Con la imagen que extraemos de la identificación biométrica, creamos un fichero digital que es con el que después trabajamos”, detalla el CEO de la startup, Emilio Gallego, “nuestro software se conecta con muchos tipos de dispositivos, extrae la imagen de la persona, concluye las características biométricas, hace un fichero digital, lo almacena con el identificativo de esa persona y luego, cuando ésta va a identificarse de nuevo, hace la operación dematching en un máximo de 2 a 3 segundos”.

Esta identificación está pensada para eliminar errores del propio proceso sanitario en varios pasos. En primer lugar, evitar el fraude por robo de identidad, algo que supondría un importante ahorro para aseguradoras y hospitales. Más adelante, perfeccionar la introducción de datos del paciente evitando errores de mecanografía, el duplicado de fichas, etc. Esto reduciría considerablemente las negligencias médicas en cuanto a confusión en los medicamentos, realizar intervenciones a personas que no las necesitaban y todo lo que a uno se le pueda ocurrir. “Esto suena absurdo, pero sucede”, explica Gallego “de hecho, la identificación del paciente es la segunda de nueve áreas detectadas por la Organización Mundial de la Salud para evitar que el propio proceso sanitario dañe al paciente”.

En última instancia, la identificación se aplica también a los profesionales para asegurar un registro conforme el médico ha cumplido con el protocolo. “No sólo cubrimos la seguridad del paciente, sino también la del propio clínico”, incide el mismo Emilio Gallego, “son las segundas victimas, ellos no quieren verse envueltos en nada que pueda dañar al paciente”.

Con el fin de asegurar que sólo acceda a la historia médica de un paciente el profesional encargado del caso, por ejemplo, una serie de clínicas oftalmológicas con centros en España, Alemania e Italia usan mecanismos de Umanick. O para que se controle quien entra a determinadas áreas físicas de los hospitales, Umanick tiene registrados 10.000 profesionales del servicio murciano de salud.

Ahora, su plan de futuro más inmediato -a parte de seguir creciendo en España- es el establecimiento de un punto en Miami para cubrir los países de Latinoamérica y empezar a vender en Florida. “A nadie nos cabe la menor duda de que en diez años todos los hospitales estarán usando sistemas de biometría para identificar a pacientes“, concluye Emilio Gallego , “la duda es qué parte del mercado puede asumir Umanick y si los inversores quieren participar en el negocio”.

fuente: www.elmundo.es