Paises en vía de desarrollo pueden dar un muy buen uso a la biometría.

Los proyectos biométricos y sistemas relacionados les están brindando a los ciudadanos más pobres de los países en vías de desarrollo mejores oportunidades para formar parte del crecimiento económico y social, según un artículo de Slate.

En India el proyecto nacional Unique ID, que emitirá números de identificación única a todos los ciudadanos a los que se les halla recogido datos biométricos a través de escáneres de iris o huellas digitales, está siendo promovido como un proyecto que ofrecerá a los ciudadanos la oportunidad de acceder al sistema bancario, formando parte en la economía del país.

No obstante, hay un problema que es fundamental para que países como India, Nigeria, Zimbabue y Afganistán, se interesen cada vez más por los sistemas biométricos: los trabajadores fantasmas. Éstos son empleados inventados—policías, maestros, burócratas—implantados en las nóminas por personal corrupto, particularmente en áreas remotas. Estos trabajadores de ficción llevan el nombre de niños, fallecidos, o adultos reales que no son empleados. Esta situación provoca un gasto de millones de dólares cada año.

La solución es registrar a todos los empleados con datos biométricos y eliminar la repetición de trabajadores en las bases de datos. Estos programas han sido implementados en, al menos, 15 países. Nigeria ha podido eliminar unos 43,000 trabajadores fantasmas, y se espera que puedan eliminar unos 107,000 solamente en las filas de la policía.

 

 

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