¿Por qué la biometría está transformando el vending?

Como sistema de identificación la biometría se ha presentado como el método más versátil, rápido, seguro y cómodo, ventajas que se están sabiendo explotar en determinadas industrias con muy buenos resultados.

En el vending casi parece una mera anécdota, pero lo cierto es que se está aplicando de manera eficaz en experiencias tan dispares como la dispensación de equipos de protección personal o como fórmula de interacción con la máquina.

La biometría es un recurso más dentro de esa corriente de vending inteligente cuyo principal cometido es revolucionar el canal, hacerlo más accesible y también más interesante para el público actual.

Asociada a los medios de pago forma un tándem mucho más potente ya que cuenta con el respaldo de las grandes compañías que tienen claro que las aplicaciones de la biometría forman parte del presente y lo harán mucho más del futuro de este segmento.

“Es indudable que el sector de los medios de pago y la seguridad que llevan asociadas se ha transformado radicalmente en los últimos años y este hecho ha afectado de forma directa a todos los segmentos del sector comercial, también al de las máquinas de vending. En este sentido, Mastercard está apostando por impulsar la adopción de sistemas de pago que aumenten la seguridad de clientes y consumidores a través del desarrollo de soluciones biométricas, con el fin de que se establezca como el estándar de la autentificación de los pagos digitales a partir de abril de 2019”, nos cuenta Alberto López, director de medios de pago e innovación de Mastercard Iberia.

Gracias a la popularización de los pagos móviles, los usuarios se están acostumbrándose a utilizar la biometría para confirmar y autenticar los pagos, por lo que poco a poco llegará a más población, y “gracias a la tecnología contactless a más sectores como el vending”, asegura.

Mientras se asienta cómo método de pago en la propia máquina más allá del móvil, seguimos viendo una imparable evolución con la aplicación de estos sistemas de identificación en la dispensación de EPI’s. Empresas como Vending Modular a través de su sistema Gesmatik o Inssa en Colombia emplean la huella dactilar para agilizar los procesos en las empresas.

La compañía colombiana tiene más de 250 sistemas instalados en su país que incluyen máquinas de snacks y bebidas. “Este ha sido un gran diferencial para los operadores que están ofreciendo nuestra tecnología en sus expendedoras y ello les ha permitido ganar espacios frente aquellas empresas que ofrecen sistemas con tarjetas o llaves”, señala Javier Ossa.

Y aunque en muchos aspectos se ha reservado para las ubicaciones más industriales por aquello de los equipos de proyección o las herramientas en determinados sectores, Inssa se atreve incluso con el OCS. “Hemos dado alcance de la biometría a las maquinas de café usadas en en el modelo OCS.  Varias universidades y empresas están usando el sistema biométrico para entregar el café gratis pero controlado a sus empleados. Este sistema lo hemos unido a las cafeterías de las universidades y colegios que también incorporan un crédito que puede ser usado tanto en las expendedoras como en las cafeterías y restaurantes”, explica el responsable de la empresa latinoamericana.

Los costes, ¿impedimento u oportunidad?
En contra de lo que pudiera parecer y comparándolo con otros sistemas, la biometría no se aleja del vending por una cuestión de inversión. Al menos así lo afirman los especialistas consultados.

“Todo va a depender del nivel tecnológico que queramos alcanzar, pero en nuestro caso hablamos de un equipamiento nada costoso que aporta beneficios desde el primer momento y eso a pesar de que todavía el consumidor se muestra algo reacio por un tema de manejo de datos personales, es quizás la gran barrera que hay que derribar”, manifiesta el responsable de Innova Pos.

Javier Ossa, por su parte, va más allá y afirma que “los costos de la biometría dactilar son mucho menores que los dispositivos para tarjetas y llaves”. “El dispositivo lector cuesta menos que un lector de tarjetas o llaves y no se necesita invertir en tarjetas, pues en la huella tenemos la identificación”.

En el caso de la facial sí considera que el precio aún es elevado para incorporarlo en vending, además “presenta aún algunas debilidades”, lo que no es obstáculo para que Inssa se encuentro inmersa en un proyecto piloto de reconocimiento visual.

Igualmente Alberto López considera que el impacto que está teniendo la convergencia digital de los pagos en todos los sectores económicos se ha convertido en el mayor cambio al que han tenido que enfrentarse desde la llegada del plástico, y se prevé que durante los próximos años la innovación en este segmento alcance hitos impensables hace tan sólo unos años. “Desde Mastercard somos conscientes del momento que vive el mercado, por lo que el coste tecnológico no puede ser un hándicap o un factor determinante a la hora de implementar los avances que se están desarrollando en el ámbito de la biometría para realizar y autenticar pagos en todos los sectores”.

Interactividad, mucho más que una máquina
Dotar a las máquinas de la capacidad de ver permite que interactúen con las personas de una manera mucho más “natural”. La visión artificial, que usa cámaras para detectar la presencia de los usuarios y tratar de establecer cómo desean relacionarse con la máquina, abre múltiples oportunidades para la llegada de interfaces más intuitivas que se adaptan a la identidad del usuario, la situación o el estado de ánimo.

Hasta ahora la incorporación de esta capacidad en las máquinas había sido una tarea compleja. El desarrollo de las cámaras y de software propio ha hecho que esta posibilidad llegue al vending con muy buenas perspectivas y un ejemplo de ello es Innova Pos.

“Hay que entender que una máquina inteligente no es telemetría. Las posibilidades de la tecnología van mucho más allá y en este sentido en nuestro país los pequeños y medianos operadores, en su luchar por diferenciarse, lo están haciendo mucho mejor que las grandes empresas porque están apostando claramente por ello con resultados muy positivos”, afirma Antonio Jiménez de Innova Pos.

Su empresa equipa las máquinas expendedoras con tecnología 3D, bastante más avanzada que la holística que se suele usar en los sistemas de reconocimiento facial y de movimiento. “Con esta opción construimos una base de datos interactiva que puede ir actualizando la imagen de la persona y adaptándose a sus cambios físicos para realizar una identificación correcta. Además, tenemos la oportunidad de mezclarlo con el reconocimiento de iris por lo que es muy precisa”, destaca.

En este caso no se trata únicamente de verificar una identidad, sino que con una pequeña cámara y el software desarrollado por esta empresa se puede emplear para seguir avanzando en la aplicación de la inteligencia artificial en el vending.

¿Qué esperar en un futuro para el vending?
Desde el ámbito de los medios de pago, tienen claro que la biometría se va a ir imponiendo de manera paulatina como método de identificación, otra cosa es que lo veamos de manera masiva en la venta automática en el medio plazo.

“Uno de los principales desafíos a los que nos tenemos que enfrentar a la hora de implementar la identificación biométrica es lograr que las empresas se adapten lo antes posible a esta tecnología y que esa conversión se complete de forma exitosa, ya que en los próximos años va a ser una condición imprescindible para la supervivencia de los negocios, por ello, es importante ser proactivos”, resalta Alberto López.

En Mastercard están convencidos de que en el futuro la identificación biométrica será una tendencia cada vez más aceptada entre los usuarios y los comercios y formará parte de las acciones cotidianas de cada día –sobre todo si tenemos en cuenta que el objetivo es convertirlas en el sistema estándar de autentificación a partir de 2019–. De hecho, esta tecnología ya se utiliza habitualmente en muchos ámbitos y sectores.

“Por otro lado, el sector de los medios de pago en el entorno comercial avanza hacia una convergencia de los pagos digitales mediante la cual los usuarios podrán pagar cuándo, cómo y dónde quieran de forma rápida, cómoda y segura. Desde Mastercard estamos impulsando esta tendencia a través de diferentes proyectos. Uno de ellos son los wearables. En esta línea hemos formado una alianza a nivel global con Fitbit y Garmin para que sus usuarios puedan pagar acercando su smartwatch a un TPV contactless, sin necesidad de llevar la cartera o el móvil encima. En el caso concreto de España, podrán disfrutar de esta opción los titulares de una tarjeta Mastercard del Banco Santander o de la tarjeta Pass de Mastercard de Carrefour”, detalla.

Centrándonos en el vending y con la experiencia de una empresa como Inssa, destaca el valor que le da su responsable a este sistema. “Creemos que la biometría acabará en buena medida con los sistemas de llaves y tarjetas. En Colombia la mayoría de los operadores que traían llaves y tarjetas en sus expendedoras, se han pasado a la biometría con rotundo éxito para sus negocios”.

Entre los factores que van a contribuir a su desarrollo en el vending la propia interconexión que se prevé con la tecnología hará inevitable su adaptación en la venta automática. “La biometría es un sistema cashless que no requiere para el usuario mas que su huella, el iris o su cara. Ello permitirá que con el correr de los años, las bases de datos se alimenten con esta información conectadas con los bancos, la industria médica, las aerolíneas, etc, y bastará la proximidad de la persona a los lectores biométricos para que obtenga el producto que requiere”, sugiere Javier.

Además todos los avances que se deriven de seguir dotando de inteligencia a las máquinas y la capacidad de aportar datos para interpretarlos forman parte de ese bagaje que deja la biometría y que puede resultar muy útil para los operadores de vending.

 

 

Fuente: https://www.hostelvending.com